Un estudio universitario indica que la educación en derechos humanos contribuye a prevenir conflictos


Equipo de estudiantes de la Universidad de Columbia participando en un foro de jóvenes en línea para debatir su informe. © ACNUDH

La educación y la formación en materia de derechos humanos producen cambios en la actitud y la conducta, y facilitan la adquisición de conocimientos y competencias que contribuyen a la prevención y la resolución de conflictos, según indica un nuevo estudio universitario.

El estudio es obra de cinco alumnos de Maestría de la Facultad de Asuntos Públicos e Internacionales (SIPA, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Columbia en Estados Unidos: Gloria Moronta, Irina Preotescu, Katalin Jozan, Marvin André Krause e Yvette Deane. Su trabajo de investigación se orientó a tratar de comprender la función que la educación y la formación en materia de derechos humanos desempeñan en la prevención de conflictos y la consolidación de la paz. 

“Hallamos pruebas de que la educación y la formación en derechos humanos generaron cambios en las actitudes, los conocimientos, las competencias y las conductas. Estas suelen ser características que contribuyen a la resolución de los conflictos”, señaló Katalin Jozan.

El estudio se realizó por encargo de la Sección de Metodología, Educación y Capacitación en Derechos Humanos del ACNUDH, que es el punto focal de la Organización en lo relativo a la educación y la capacitación en la materia, como parte del Programa de Talleres Capstone de la Universidad de Columbia. En el marco de este programa, un equipo de cinco estudiantes de posgrado, bajo la coordinación de un grupo de asesores de la facultad, trabaja en un proyecto propuesto por la Oficina del ACNUDH. El informe que elabora el equipo de alumnos se orienta a apoyar las políticas y los programas de derechos humanos de las Naciones Unidas. 

Este año, el ACNUDH pidió al equipo que buscara pruebas de que existe un vínculo entre la educación en materia de derechos humanos y la prevención de conflictos. Mediante el inventario y el análisis de los datos disponibles, (en informes, estudios, artículos y estudios de caso), el equipo llegó a la conclusión de que la educación en derechos humanos desempeña una función estratégica en la mitigación de conflictos y la consolidación de la paz.

Para el estudio se utilizaron investigaciones en línea y entrevistas con profesores universitarios, representantes de las Naciones Unidas, funcionarios gubernamentales y expertos en la materia. En el trabajo se puso de relieve que los programas de educación y formación en derechos humanos en contextos de conflictos tienen una repercusión importante cuando se basan en la historia y el contexto locales y abordan las causas profundas del conflicto.  

El estudio forma parte de una colaboración de larga data entre el ACNUDH y la Universidad de Columbia. El año pasado, en 2020, otro grupo de estudiantes publicó un trabajo sobre la repercusión de los programas de educación y formación en derechos humanos para niños y jóvenes en la enseñanza no formal. 

“Al promover la educación en materia de derechos humanos para los jóvenes, con ellos y por ellos, recabamos su participación como asociados fundamentales y tratamos de garantizar su presencia en nuestros programas y en la labor de las Naciones Unidas en ese ámbito”, declaró Paulina Tandiono, coordinadora de proyectos del ACNUDH. “Los jóvenes no solo son derechohabientes, sino también son agentes decisivos en la realización de los derechos humanos. La educación en derechos humanos nos empodera -a los jóvenes- para que podamos cumplir esa importante función”.

El pasado mes de abril, el equipo celebró, con la ayuda del ACNUDH, un evento paralelo al 10º Foro Económico y Social de la Juventud, para difundir las conclusiones preliminares del proyecto de investigación. En el evento, que tuvo lugar en línea, participaron más de 300 jóvenes del mundo entero y su objetivo fue inspirar a otros jóvenes a que se incorporen a la educación en materia de derechos humanos.

“Creo que es esencial convencer a los estudiantes para que participen en la educación en derechos humanos que las Naciones Unidas promueven, ya que los jóvenes aportan opiniones y perspectivas que contribuyen al desarrollo de esa especialidad y enriquecen la vida de muchas personas, además de que esa participación prepara a los alumnos para que lleguen a ser promotores del cambio”, declaró Irina Preotescu, una de las investigadoras del informe.

11 de agosto de 2021


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