Es necesario apoyar y proteger a los activistas contra el racismo - informe sobre justicia racial


Los participantes sostienen pancartas durante una protesta en solidaridad con el movimiento Black Lives Matter, en Estocolmo, Suecia 3 de junio de 2020. © Jonas Ekstromer/TT News Agency/vía REUTERS

El año 2020 supuso un punto de inflexión para el movimiento en pro de la justicia racial y la igualdad, según afirma un nuevo informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.  El informe destaca que 2020 fue testigo de un número sin precedentes de protestas que exigían justicia racial en todo el mundo. 

El artículo 20 de la Declaración Universal de Derechos Humanos sostiene que «Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.» No obstante, a la hora de preparar este informe, Derechos Humanos de las Naciones Unidas recibió denuncias creíbles y coherentes acerca de respuestas gubernamentales a algunas protestas contra el racismo las cuales no estuvieron «conforme con la normativa internacional de derechos humanos, y que incluyeron un uso de la fuerza innecesario y desproporcionado.»

El trato recibido por periodistas, observadores y médicos fue otro de los puntos destacados como preocupantes en algunos Estados, al igual que el uso de tecnologías de vigilancia para controlar algunas protestas y de medidas contra la COVID-19 dirigidas a restringir las protestas. 

Algunas de las protestas contra el racismo fueron también aparentemente tratadas desde el punto de vista policial de forma diferente a otras protestas, incluyendo la incapacidad para detener enfrentamientos entre protestantes y contramanifestantes; respuestas militarizadas que algunos compararon con «condiciones de zonas de guerra;» así como un gran número de protestantes arrestados y detenidos en algunos Estados. 

«La protesta es un instrumento muy poderoso; algunas naciones nacen a partir de una protesta. Nosotros tenemos una responsabilidad y el derecho de expresarnos cuando vemos acciones que no son positivas para el bien de la humanidad» declaró LaTosha Brown, una de las fundadoras de Black Voters Matter. 

Brown fue una de los muchos agentes de la sociedad civil de todo el planeta que fueron consultados por Derechos Humanos de las Naciones Unidas a la hora de elaborar el informe de la Alta Comisionada.  El informe también presenta un Programa de Cuatro Puntos hacia un cambio transformador en pro de la justicia y la igualdad raciales, el cual recomienda la adopción de medidas para asegurar que son escuchadas las voces de las personas afrodescendientes así como de las personas que se manifiestan contra el racismo, y que se toman medidas relativas a sus demandas. 

Un llamamiento a proteger a aquellos que se manifiestan contra el racismo 

El informe de Bachelet sitúa la represión que afecta a las protestas contra el racismo en un contexto más amplio, en el cual las voces de afrodescendientes, y de las personas que luchan contra el racismo, son silenciadas, y donde los defensores de derechos humanos de descendencia africana se enfrentan a represalias, que incluyen acoso, amenazas, procesamientos criminales, violencia y asesinatos.  

El informe de Bachelet señala que es necesario reconocer y apoyar públicamente las contribuciones pasadas y actuales de personas individuales, que incluyen a defensores de derechos humanos y periodistas, muchos de los cuales son mujeres, además de las de las organizaciones. Estas contribuciones deben ser atendidas y se debe actuar en consecuencia, indica el informe, añadiendo que el activismo de la sociedad civil es «crucial para introducir ideas y aspiraciones en la opinión pública como una manera constructiva de promover el cambio» afirmaba el informe.

En una serie de recomendaciones enumeradas en su informe, Bachelet apela a los Estados a cumplir con sus obligaciones para proteger a aquellos que se manifiestan contra el racismo dentro y fuera del contexto de las reuniones»

Ella insta además a los Estados, dentro del contexto de las reuniones, a respetar los derechos de los organizadores, participantes, personal médico, periodistas, transeúntes y observadores sin discriminación alguna, y que incluya protegerles de abusos y ataques. 

Bachelet también subraya que todos los involucrados deben afirmar que la labor de los actores que luchan por la justicia e igualdad raciales es legítima y deben dar prioridad a proteger espacios en los cuales ellos puedan operar de forma libre y segura. 

Bachelet recuerda asimismo a los Estados que «tienen la obligación de investigar de forma efectiva, imparcial y oportuna en el tiempo cualquier acusación de un uso ilícito de la fuerza o de otras violaciones por parte de agentes de la autoridad.»

«El movimiento Black Lives Matter y otros grupos de la sociedad civil dirigidos por personas afrodescendientes han ofrecido un liderazgo de base gracias a escuchar a las comunidades,» sostuvo la Alta Comisionada Bachelet.  «También proporcionan a las personas el vehículo y empoderamiento necesarios que les permite reclamar sus derechos humanos.  Estos esfuerzos deben recibir financiación, reconocimiento público y apoyo.»

15 de julio de 2021

Esta historia es la última de una serie de cuatro partes que presenta el Programa de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Bachelet hacia un cambio transformador en pro de la justicia y la igualdad racial. Cada parte resalta las particularidades históricas, las experiencias vividas así como las realidades actuales de los afrodescendientes en diversos Estados


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