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Notas de prensa Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

Nota informativa para la prensa sobre Libia

28 abril 2020

Inglés

Portavoz de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos:  Jeremy Laurence

Lugar: Ginebra

Fecha: 28 de abril de 2020

Nos preocupa la expulsión del este de Libia de al menos 1.400 migrantes y refugiados este año, violando las obligaciones de Libia con las normativas internacionales sobre derechos humanos acerca de la no devolución y las expulsiones colectivas, y la posibilidad de que más personas puedan ser deportadas por la fuerza.

La mayoría de los expulsados de Libia han sido enviados a Sudán, Níger, Chad, y Somalia.  

Este mes, un portavoz oficial del gobierno confirmó que las autoridades libias habían “evacuado” a 160 migrantes sudaneses. Personal de ACNUDH que sigue de cerca la situación ha señalado que éstos fueron deportados sin acceso a asilo u otra necesidad de protección, asistencia legal, o sin el debido proceso o garantías procesales básicas. Estas prácticas violan las obligaciones de Libia respecto a la normativa internacional sobre derechos humanos la cual prohíbe la devolución y expulsiones colectivas. 

En las directrices publicadas recientemente por nuestra Oficina sobre la COVID-19 y los Derechos Humanos de los Migrantes, subrayamos que los controles de fronteras y demás medidas deben cumplir con el principio de no-devolución y con la prohibición de expulsiones colectivas, así como incluir garantías procesales, incluyendo un debido proceso, acceso a abogados y traductores, y el derecho a apelar una decisión de repatriación. También hemos recomendado que los países suspendan de forma temporal las repatriaciones forzosas durante la pandemia de la COVID-19 con el fin de salvaguardar los derechos humanos, la salud y la seguridad de todos los afectados. Todas las decisiones y procedimientos de repatriación deben volver a ser evaluados para garantizar que son compatibles con el derecho de los migrantes a la salud, así como implementar estrategias de salud pública más amplias.

Al mismo tiempo, nos preocupa bastante el bienestar de miles de migrantes que permanecen retenidos en centros de detención oficiales atestados y poco higiénicos, además de en otros lugares no oficiales, repartidos por el país, donde se exponen a sufrir graves violaciones de derechos humanos y abusos, en medio de la propagación de la COVID-19. También destacamos que los migrantes detenidos no tienen acceso a información, prevención y servicios de salud. Nuestra preocupación se ve agravada por el hecho de que muchos de estos centros de detención se ubican además en zonas próximas a lugares actuales de conflicto.

Naciones Unidas ha denunciado repetidamente que estas detenciones son fundamentalmente arbitrarias y ha pedido el cierre de los centros de detención. En el contexto de la COVID-19, se debe dar prioridad urgente al traslado desde los centros de detención a lugares seguros.

Finalmente, volvemos a solicitar a todas las partes del conflicto que se sumen al llamamiento del Secretario General de las Naciones Unidas a un alto el fuego mundial, con el fin de crear las condiciones necesarias para la entrega de ayuda vital y llevar esperanza a lugares que se encuentran entre los más vulnerables a la pandemia de la COVID-19.

FIN

Para obtener más información y solicitudes de los medios de comunicación, póngase en contacto con: Rupert Colville - + 41 22 917 9767 / [email protected] o Jeremy Laurence - + 41 22 917 9383 / [email protected] o Liz Throssell - + 41 22 917 9296 / [email protected] o Marta Hurtado - + 41 22 917 9466 / [email protected]

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