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Comunicados de prensa Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

Türk muestra su preocupación por denuncias de abusos de derechos humanos contra personas afganas obligadas a abandonar Pakistán

15 noviembre 2023

Familias de refugiados y refugiadas afganos llegan caminando para cruzar la frontera de Torkham entre Pakistán y Afganistán, el 2 de noviembre de 2023. © por Farooq Naeem / AFP

GINEBRA (15 de noviembre de 2023) - El Jefe de Derechos Humanos de las Naciones Unidas Volker Türk manifestó hoy su preocupación por las denuncias que afirman que la expulsión arbitraria de ciudadanos afganos de Pakistán ha venido acompañada de malos tratos, que incluyen detenciones y encarcelamientos arbitrarios, destrucción de propiedades y de pertenencias personales, además de extorsión.

Pakistán ordenó a extranjeros indocumentados, lo que incluye a personas afganas que residen en Pakistán, a abandonar el país teniendo como fecha límite el 1 de noviembre de este año.  Entre el 15 de septiembre y el 11 de noviembre, más de 327.000 personas han llegado a Afganistán procedentes de Pakistán, muchas de ellas obligadas a abandonar el país por miedo a ser detenidas.

A pesar de que las autoridades pakistaníes hayan emitido una circular gubernamental la cual establece que las personas en posesión de un Certificado de Empadronamiento (PoR, según siglas en inglés) y de Tarjetas de Ciudadanía Afgana solamente podrían ser repatriados por ahora de manera voluntaria, la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha recibido denuncias de que, al menos en algunos casos, se ha ignorado esta provisión. Estas tarjetas han sido expedidas por el Gobierno de Pakistán con el apoyo de la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados, y los titulares de tarjetas PoR son refugiados reconocidos por el gobierno.

«Estos últimos acontecimientos son contrarios a la tradición de décadas de duración por parte de Pakistán de dar acogida, de forma generosa, a refugiados y refugiadas afganos en un gran número,» aseguró Türk.
La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha recibido testimonios de primera mano de personas afganas que han cruzado la frontera y que alegan que fueron sometidos a trato arbitrario o a malos tratos por parte de las autoridades pakistaníes.

Una persona relató: «La policía local entró de noche en nuestra vivienda. Se llevaron confiscado dinero en efectivo, joyas, cabras, ovejas y otros objetos. Nos dieron solo unas pocas horas para recoger todos los objetos restantes y para abandonar la casa al amanecer de ese día. Cuando estábamos saliendo, una excavadora empezó a destruir nuestra vivienda. Nos sentimos impotentes y tuvimos que abandonar el pueblo llorando a lágrima viva.”

«Muchos afganos y afganas están llegando con muy pocos recursos económicos, habiéndose visto obligados a abandonar sus hogares y trabajos, además de ser obligados también a pagar sobornos o ver cómo sus posesiones eran incautadas,» explicó Türk. «En el contexto actual en Afganistán, esto está agravando una situación humanitaria que ya era de por sí precaria.»

En algunos casos denunciados a Derechos Humanos de las Naciones, personas afganas han sido detenidas y encarceladas de forma arbitraria en Pakistán, y algunas de ellas han recibido supuestamente malos tratos.

«Las detenciones y encarcelaciones arbitrarias son contrarias a las obligaciones de Pakistán conforme al derecho internacional,» añadió Türk. «El derecho a la libertad de una persona es un derecho fundamental garantizado a toda persona sin discriminación alguna, incluyendo a todos los migrantes, independientemente de su condición jurídica. La detención de inmigrantes debe usarse exclusivamente como último recurso, y no se debe utilizar para forzar un regreso, además de tener que evitarse completamente en caso de niños y otros grupos vulnerables.»

Las mujeres y niñas que llegan a Afganistán son especialmente vulnerables. Las políticas y edictos de las autoridades de facto suponen que se les va a prohibir a ellas continuar con su educación más allá del sexto grado, así como trabajar en la mayor parte de sectores, acceder a parques y otros espacios públicos, además de tener que enfrentarse a otras amplias restricciones para su participación en la vida diaria y pública.

«Pakistán está obligada a garantizar la protección de toda persona que pueda ser víctima de persecución, tortura, malos tratos o de otros daños irreparables en Afganistán, de conformidad con el principio de no devolución,» destacó Türk. «Esto incluye a mujeres y niñas afganas, funcionarios y personal de seguridad del gobierno anterior, minorías étnicas y religiosas, defensores de derechos humanos, además de activistas de la sociedad civil y trabajadores de medios de comunicación.

«Las autoridades de facto, como figuras responsables de aplicar las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos de Afganistán, están obligadas a garantizar que estas personas no son víctimas de persecución tras su llegada a Afganistán.»

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos reiteró su llamamiento al Gobierno de Pakistán a suspender el programa de retorno de personas afganas hasta que existan procedimientos de evaluación individual y otras salvaguardias tal como exige el derecho internacional, y también instó a que se investiguen las denuncias de abusos por parte de agentes del orden.

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