Skip to main content

Pueblos indígenas

Necesidad imperiosa de la participación de los pueblos indígenas para la recuperación de la COVID-19

21 octubre 2021

Indígenas en Ciudad de México, México, conmemoran 529 años de resistencia indígena a la llegada de los europeos © Reuters

«La COVID-19 ha cambiado las vidas de todos nosotros, y se ha cobrado la vida de otros muchos,» declaró Megan Davis, Presidenta del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. «Este hecho ha sido especialmente cierto para los pueblos indígenas.»

Davis habló durante una reciente mesa redonda del Consejo de Derechos Humanos, centrándose en la situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas a la hora de enfrentarse a la pandemia de COVID-19.

Durante el año pasado, una serie de informes, que incluyen el informe anual del Mecanismo de Expertos, han puesto de relieve de forma clara el impacto desproporcionado que la COVID-19 ha tenido para los pueblos indígenas.

Sumado a la pérdida de vidas, los informes indican un empeoramiento en la desigualdad del acceso a asistencia sanitaria de calidad y otros servicios sociales.  Detallan el declive de la transmisión de lenguas indígenas y del conocimiento tradicional.  Además, los informes destacan que las mujeres indígenas, los niños, las personas mayores y las personas con discapacidades han resultado especialmente afectados por la pandemia y sus consecuencias.

Los ponentes detallaron la necesidad imperiosa de la participación de los pueblos indígenas en los esfuerzos de respuesta y recuperación de la COVID-19:  «Dadas las desproporcionadas consecuencias que la COVID-19 ha tenido para los pueblos indígenas, su participación es más fundamental que nunca - en especial en los esfuerzos de recuperación y para revertir de forma efectiva la tendencia en el aumento de las desigualdades,» afirmó Ilze Brands Kehris, Subsecretaria General de Derechos Humanos.

COVID-19 y los pueblos indígenas: los gobiernos no están haciendo lo suficiente

Más de un año después de que empezase la pandemia, ha habido pocos o ningún esfuerzo por parte de los gobiernos para consultar con los pueblos indígenas, contó a la mesa redonda el Relator Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas José Franciso Calí Tzay.

«Se están aplicando medidas de ámbito nacional para detener la pandemia a territorios indígenas sin su consentimiento libre, previo e informado y sin tener en cuenta las barreras sistemáticas a las que se enfrentan los destinatarios de estas medidas,» aseguró Calí Tzay.

Calí Tzay, quién también presentó al Consejo su último informe sobre esta cuestión, advirtió que se ha retrasado en numerosos países el apoyo sanitario y económico destinado a los pueblos indígenas.

Los planes de vacunación, afirmó Calí Tzay, se han aprobado a menudo sin consultas significativas con los pueblos indígenas para garantizar que estos fueran informados, para atender a sus necesidades culturales y lingüísticas, su aislamiento físico así como la falta de infraestructuras sanitarias.

«Estos deficientes planes de vacunación han empeorado la marginación y discriminación de los pueblos indígenas, lo que ha resultado en tasas de vacunación bajas en este grupo de población.»

Él también expresó su preocupación por el incremento de la deforestación ilegal, las incursiones, la usurpación de tierras y de la violencia con poca supervisión o ayuda por parte de los gobiernos.

La brecha digital tiene graves consecuencias

Anne Nuorgam, la Presidenta del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas, afirmó que la falta de conectividad digital de los pueblos indígenas ha supuesto que su representación fuera profundamente insuficiente en las consultas virtuales que han ocurrido durante la pandemia.

«La brecha digital ha obstaculizado la participación de los pueblos indígenas en espacios importantes de toma de decisiones a todos los niveles, amenazando con hacerlos invisibles y complicando su posibilidad de ejercer sus derechos.»

Ella también advirtió que esta brecha ha afectado gravemente a los futuros de un gran número de niños y jóvenes indígenas quienes han perdido más de un año de su educación debido a la cancelación de las clases y a la falta de conectividad en línea.

Nuorgam hizo un llamamiento a realizar mayores inversiones para cerrar la brecha digital para los pueblos indígenas.  «A la vez que los efectos de esta pandemia terminarán pasando, los cambios que ha traído consigo para nuestro estilo de vida terminarán quedándose,» declaró.  «Los pueblos indígenas deben poder cosechar los beneficios de la conectividad digital en un mundo que ha cambiado, si queremos asegurar su plena participación.»

Participación de los pueblos indígenas «crítica» para la recuperación de la COVID-19

Todos los ponentes apuntaron a la necesidad imperiosa de mayores esfuerzos por parte de los gobiernos para incluir a los pueblos indígenas en sus políticas y planes respecto de la pandemia.

«Es vital que las medidas y respuestas de recuperación de los Estados se hagan con el consentimieno libre, previo e informado de los pueblos indígenas afectados, y es fundamental que los pueblos indígenas puedan controlar las respuestas a la COVID-19 en sus propias comunidades,» declaró Davis.

Para Davis, la autodeterminación de los pueblos indígenas es la clave.  «Cuanta más autonomía tengan los pueblos indígenas y mayor facilidad tengan para ejercer su derecho a la autodeterminación, mejor podrán lidiar con los efectos de la pandemia.»

Calí Tzay subrayó la importancia de la inclusión y la participación para conservar distintas culturas, conocimientos y prácticas ancestrales.  Apeló a los gobiernos a respetar la autonomía de los pueblos indígenas para que gestionen la situación a nivel local y para proporcionarles la información y el apoyo económico que necesitan. 

Es necesario incluir a los pueblos indígenas en las primeras etapas de los planes de contingencia, así como en los procesos de toma de decisiones sobre la recuperación y la post-pandemia, recalcó Calí Tzay.

«De forma concreta, los Estados deben hacer partícipes a las organizaciones y líderes indígenas en el diseño y puesta en práctica de los programas de vacunación para luchar contra la información falsa anti-vacunas, abordar la desconfianza histórica y promover la información en lenguas indígenas,» afirmó.

Calí Tzay también instó a los gobiernos a aprobar moratorias en proyectos de extracción que repercutan sobre tierras indígenas durante la fase de recuperación de la COVID-19, y a eliminar barreras en el acceso a asistencia sanitaria.